Closeup of boy playing a toy with his grandparents

…Por Silvana Di Monte

La presencia de los abuelos en la vida de un niño es importante para su crecimiento y su desarrollo afectivo,  emocional y relacional.

Las experiencias positivas vividas por el niño en su primera infancia actúan como un factor de protección y permiten un crecimiento sano desde en el aspecto psicológico. El niño que goza de seguridad afectiva desarrolla confianza en sí mismo y en el ambiente que lo rodea, lo cual refuerza a llamada “resilencia” que es la capacidad psicológica de sobreponerse a los acontecimientos negativos y estresantes. Son los abuelos,  además de los padres quienes refuerzan este soporte psicológico.

Entre ambas generaciones tan distantes, abuelos y nietos, se crea una relación muy especial, donde los abuelos trasmiten a las nuevas generaciones un sentido de gran  cariño que los ayuda a crecer en cambio los nietos regalan a los abuelos la alegría de vivir. Que  se traduce en una energía y vitalidad que los mantiene activos y vigentes.

De la fuerza y la intensidad de esta relación, abuelo-nieto, nace una complicidad, basada en la comprensión, la tolerancia que muchas  veces se traduce en ser abuelos mediadores entre padres  e hijos cuando estos enfrentan algún  conflicto en relación a la tarea educativa de los padres. La presencia del abuelo sirve de sostén emocional en los momentos de dificultad; entregan consejos, demuestran orgullo ante los éxitos del nieto, son un ejemplo para imitar y dan seguridad por la experiencia acumulada.

 Esta relación, sin embargo, permite  a los abuelos romper  pequeñas reglas impuestas por los padres y conceder pequeños vicios a los pequeños, que el rol de educadores a los padres no se los permite.

En una encuesta reciente con  600 niños, demostró como la imagen del abuelo es percibida favorablemente por parte de los nietos: el 87% de los niños encuestados describieron a sus abuelos como “amorosos, generosos, simpáticos e importantes”. Un porcentaje muy pequeño se refería a los abuelos con un interés material como regalos y dinero. Lo cual demuestra que para el niño es necesario tener a los abuelos cerca para que los escuchen, los mimen y sobretodo que sean divertidos.

Loa abuelos no podrán jamás remplazar el afecto de los padres, el niño sabe distinguir perfectamente quienes son sus padres, el amor que ellos sienten por él y que además son los responsables de educarlo y guiarlo, poniendo sus reglas y principios. Sin embargo hay que recalcar que la presencia de los abuelos en la vida de los niños es importante para su crecimiento y su desarrollo emocional, afectivo y relacional. Los padres deben hacer el esfuerzo para que los hijos tengan una relación profunda con los abuelos.

Silvana Di Monte                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    Psicopegagoga                                                                                                        autora libro: Yo el profesor de mi nieto

 

Banner Choy Lee

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.