El momento de nacer es mágico. Además de la primera bocanada de aire ingresando a los pulmones, si miramos hacia el cielo y sacamos una fotografía celestial justo en ese momento, podemos descubrir un mapa maravilloso: se trata de la carta astral.

Tomando el planeta Tierra como eje central de esta imagen, la carta astral es un diagrama que representa el cielo desde un lugar y a una hora determinada, y son los astrólogos quienes se especializan en estudiarla. Eduardo Labra es astrólogo y conoció su propia carta astral el año 1987. Antes trabajaba con runas y amuletos.

En ese marco, quiso aprender sobre su ascendente y conoció a la gran astróloga y maestra Alejandra Dittborn, fallecida el año 1990. De este vínculo surgió una amistad muy bonita, fue ella quién le enseñó a calcular y levantar primero su propia carta y luego las de sus hijos y de la gente más cercana. De ese modo, Eduardo entró en contacto llano con los símbolos astrológicos. Posteriormente, en 1993 tomó un curso de dos años con el psicólogo Gonzalo Pérez, astrólogo señero en Chile, “era una muestra interesante donde pudimos ver como actuaba en cada uno de los casi 100 participantes su carta astrológica. Mi acercamiento fue bien inocente, nunca pensé que trabajaría en esto;

¿Por qué es recomendable la lectura de la carta astral?

– La lectura de la carta astral permite reconocer diversos aspectos de uno mismo, que aparecen señalados mediante las dinámicas entre los planetas; y cada cual descubre de una particular manera. Se trata de una especie de radiografía del alma, en la que aflora la historia personal del consultante, al paso que son sugeridos los mejores caminos para desarrollarse en armonía. También ofrece elementos de lenguaje para explicarnos quién somos, lo que sentimos y de esa forma ordenarnos, establecer prioridades y hacer una planificación que conduzca a nuestro centro.

¿Cuál es la importancia del vínculo entre el astrólogo y el consultante?

– Es esencial: para que esta dinámica fluya, debe existir una cierta empatía entre astrólogo y cliente, por lo que es recomendable que el consultante se abra al diálogo y colabore, indicando cómo percibe la información que surge del análisis del mapa y compartiendo sus vivencias asociadas a la geometría del mapa.

¿Cuál es la validez de las páginas y programas para el cálculo automático de la carta astral que se encuentra en internet, por ejemplo?

-Durante muchos años levanté cada carta a mano, y me demoraba unos 40 minutos en dibujarla. Hoy lleno los datos en un programa y en un par de minutos está listo. El punto no es como obtengo la carta en sí, sino la interpretación que se hace de ella. Muchas veces las interpretaciones de una carta computacional si bien pueden resultar certeras en algunas cosas, hay otras en las que naturalmente se alejan de la realidad. El rol concreto del astrólogo es ajustar los símbolos del mapa a la historia y situación particular del cliente: ahí está el arte. Para lograr este propósito es absolutamente necesario, tener desarrollada una sensibilidad y un conocimiento del alma humana.

¿Ésa es la misión del astrólogo?

– Ocurre que la carta es tridimensional, entonces puede ser que dos personas que nacieron el mismo día, a la misma hora y en la misma ciudad, por las experiencias de cada uno y el potencial que traen se hayan desarrollado de manera distinta y la energía de los planetas se encuentra presente en diferentes grados en cada persona. Así, por ejemplo una se puede haber casado jóven temprano, dedicándose a apoyar al marido y la otra perfectamente puede ser soltera y dedicarse más a proyectos personales, La carta es la misma, pero las vivencias son únicas, eso hace que los distintos planetas actúen en intensidades distintas.

– En ese sentido, siento que los astrólogos no hemos tocado mucho ese punto tan fundamental, básicamente porque a la gente no le interesa. Cuando muestras que en realidad todos tenemos todos los signos y todos los planetas en nuestra carta, las personas se incomodan, porque estamos acostumbrados a ir a la hoja del horóscopo e identificarnos con el propio signo. Por eso la astrología está tan desvirtuada, porque falta una mirada que nos saque de la fórmula determinista de forma que entendamos el fondo y sentido de esta práctica. Que tú y otra persona tengan el mismo mapa, no indica que la interpretación o la lectura sea la misma, ni tampoco que van a un destino similar.

Por eso es tan importante el contexto personal…

-Es que una lectura es algo personal, en la que ocurren diferentes tipos de experiencias mientras se interpreta. El mapa astral no es algo plano, es decir, la presencia de los planetas en una persona puede manifestarse en diferentes intensidades, de acuerdo con su historia y situación de vida. Los doce signos zodiacales representan los tipos psicológicos básicos. Si consideramos las posibles combinaciones que se producen al integrar los planetas en esta danza de energías y personajes, obtenemos una buena cantidad de nuevos matices. El análisis se va haciendo cada vez más fino, en la medida que lo observado corresponde a un ser único.

– Lola Hoffman decía que para poder hacer una interpretación de los símbolos, siempre debes llevarlo a una persona real y concreta. Lo que provocan los símbolos en alguien es siempre un misterio y obedece a algo único, entonces la carta adquiere un significado original de acuerdo a la realidad de la persona. Todo eso va apareciendo en la conversación.

¿Qué se entiende por astrología entonces?

-Para mí, la astrología es una herramienta de comunicación. Nos juntamos a ver tu mapa, pero en el fondo es una oportunidad que permite se desarrolle una conversación que nunca se sabe hacia dónde irá. En mi caso miro el mapa recién cuando estoy con la persona. La astrología no es determinista: que tengas una posición astrológica no significa que se vea reflejado necesariamente en un acto del destino, en un sello de tu vida, o algo por el estilo. Prefiero abordar la lectura sin ideas previas, dejar al misterio que guíe la interpretación.

¿Cómo definirías tu perfil personal de trabajo?

– Yo trabajo con generar equilibrios; como dice el nombre, la carta astral habla del mundo astral, y de ciertos potenciales sutiles que debemos saber aterrizar. Una cosa es descubrir las cosas, tener una iluminación en algún tema, y otra cosa es llevarlo a lo concreto. Lo que se promueve es cómo acercar la propuesta astral a lo terrestre. Ahí aparecen muchas veces temas importantes vinculados a los que ya no están con nosotros, a nuestros ancestros.

Las experiencias de los ancestros están registradas en nosotros y nos afectan enormemente el quehacer actual. A partir de una extensa investigación he ido armando poco a poco un sistema con distintos elementos que son útiles para entregar herramientas rituales a los clientes, para ayudarlos a conectarse, soltar patrones, a liberar historias, a armonizar.

La carta aborda multiplicidad de temas, revisa tu infancia, las huellas que traemos de otras vidas y lo que hemos de desarrollar creativamente en la madurez. Da luces acerca de cuáles son tus misiones tanto laborales como amorosas para esta encarnación y nos vincula con los ancestros para recomponer y ajustar esas relaciones que quedaron dramáticamente cortadas por vacíos espirituales.

Lo importante entonces es la intuición…

– Generalmente la gente que está interesada en astrología busca mucho en libros, yo soy más de buscar una cercanía con el alma; pienso que es mejor no llenarse de información porque se estimulan los prejuicios y se hace más rígida la sintonía. Es mi modesta opinión.

Más que un sistema oracular, la interpretación de la carta resulta una herramienta terapéutica. Cuando comienzas a entrar en el mapa y a definir a qué se refieren esas líneas de tensión o líneas fluidas en la carta, comienzas a tener una configuración de la persona, Es sólo en esa medida que se convierte en un oráculo, porque observamos tendencias. Sostengo que el éxito de una lectura es responsabilidad es principalmente del cliente. Hay personas que no quieren ver realmente lo que sucede, o bien por estructuras mentales no dejan margen a que no sea lo que ellos creen tiene que ser.

A menos que ya antes te hayas iluminado captando espontáneamente lo que los maestros esperan de ti, la carta deja tareas. De hecho para algunas personas la carta solo confirma las decisiones tomadas espontaneamente.

Existen varios términos que aparecen en el estudio de la carta como, trígono, ascendente, cuadratura…

– Mira…Nosotros, como planeta Tierra, estamos ubicados al centro del mapa. Allá, muy lejos, de telón de fondo, están las constelaciones, que dividen el cielo en 12 zonas de 30° cada una y que son lo que conocemos como signos del zodíaco. Pero entre ese telón de fondo y nosotros, se mueven los planetas del sistema solar (más el Sol y la Luna, que para estos efectos se consideran planetas también). Si pones pausa, en determinado momento verás la posición en que encuentra cada planeta en el cielo y los vínculos geométricos que se configuran entre ellos. Las líneas largas de color azul están en una relación de 120°: a eso se llama trino.

Cuando la raya es más cortita, representa un sextil y se trata de una relación de 60° entre los planetas. Con las líneas rojas hay las cuadraturas que son de 90°, y otras que son las oposiciones, que cruzan transversalmente la circunferencia. Cada una de esas relaciones geométricas sugieren una cierta forma de expresión entre los planetas que es lo que necesitamos chequear con el cliente y ver a que hacen referencia en sus vidas.

Entonces, todos los planetas intervienen en la carta astral…

– Este diagrama es como una obra de teatro, cada uno de los planetas es un personaje, y se relaciona con los demás de una determinada manera. Las líneas azules son relaciones fluidas, y en las líneas de color rojo hay un antagonismo necesario para que la historia despierte interés. A veces pasa que hay un planeta que no se relaciona con ningún otro, aporta un monólogo necesario para comprender el desarrollo completo de la trama.

¿Por qué es tan importante saber la hora exacta del nacimiento?

La carta completa se levanta conociendo la hora del nacimiento, para conocer el signo ascendente y en qué zona del día se ubican los planetas en este mapa que en su base representa las 24 horas del día. Los distintos tiempos del día tienen significados simbólicos distintos: cuando sale el día es expresión del yo; el mediodía es el tiempo de mayor actividad simboliza nuestra profesión o actividad pública; en la puesta de sol el yo se apaga y permite que se encienda el otro, y ahí están nuestras relaciones simbólicamente; finalmente, en el fondo del cielo, a medianoche, es momento de guardarse, y simbólicamente tiene que ver con la vida íntima.

Las presencias planetarias que tengas en cada zona sugieren ciertas imágenes por donde iremos explorando. El sol habla de la vida adulta, del hacer, de la generación y la creatividad; la luna, por su parte nos lleva hacia nuestra infancia, a cómo nos sentimos emocionalmente.

¿Qué opinas sobre la existencia de un posible décimo tercer signo zodiacal, Oficio?

Sabemos que las constelaciones que vemos desde la tierra son muchas más que las 12 que incluye el mapa, pero estas 12 que conocemos se trata de un estándar. Así como dividimos el año en 12 meses y el día en 24 horas, con el zodíaco pasa lo mismo. Se consideran estas 12 constelaciones porque son equidistantes en este cinturón imaginario de constelaciones, y porque simbolizan los 12 tipos psicológicos del ser humano. Por lo tanto lo del 13vo signo no tiene ninguna relevancia.

 

EDUARDO LABRA

Astrólogo

ESPACIO DE LUZ – LONGITUDINAL 6 # 748, INDEPENDENCIA

FONO: (56 2) 232085550

http://www.espaciodeluz.cl

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