…Por Dra. Isabel Guerrero

La adolescencia es una etapa de transición en la cual los seres humanos  se preparan para alcanzar  una vida adulta adaptada al medio  ambiente que les rodea,  a fin de augurar la mayor felicidad y éxito de los individuos y su descendencia. En Venezuela, los y las adolescentes de nuestro tiempo deben enfrentar cambios sociales que suceden de manera muy rápida, incluso, algunos de ellos ocurren de forma violenta, lo que significa que ni siquiera los adultos han tenido tiempo para asimilar las transformaciones  y los recursos necesarios para enseñar a los niños y jóvenes para  adaptarse y protegerse  de los peligros que se les presentan en su recorrido; por ende, se puede decir que el adolescente de nuestro tiempo es un joven en transformación que tiene que vivir al límite, enfrentando elevados riesgos  psicosociales para el sano desarrollo integral; muchos de los cuales desarrollan conductas infractoras de las leyes hasta cometer delitos de forma recurrente, convirtiéndose en adolescentes delincuentes.

A continuación se  mencionan algunas características psicológicas y sociales, que dentro del proceso de transformación en la adolescencia los hace vulnerable para estar en riesgo de vivir al límite de la delincuencia o de problemas psicosociales:

  • Iniciación temprana del ejercicio sexual
  • estados de tensión emocional por los cambios en la imagen corporal
  • Es un período de culminación del proceso de separación de los padres en el camino de individualidad
  • Baja autoestima
  • Deficiente capacidad de autoprotección y de poner límites conductuales
  • Adopción de patrones de conductas adaptativas y resolución de conflictos inadecuadas, como: evasión, comunicación violenta (violencia verbal, violencia física, violencia de género, violencia escolar, violencia ciudadana), frustración y pasividad (por violación de derechos fundamentales y de los derechos ciudadanos) resentimiento social, impulsividad, distorsión en las formas de interrelación personal, rigidez de pensamiento, fallas atencionales, distorsión en la percepción de la realidad, conductas compulsivas, desarrollo de patrones de apego o dependencia en las relaciones personales o de objeto
  • Padres inmaduros
  • Padres y/ o representantes sin una posición crítica y moral ante las normas y principios sociales
  • Familias transgresoras, negativas
  • Limitado uso de la recreación y el compartir familiar
  • Padres y/o representantes que los abandonan afectivamente
  • Presencia de bandas u organizaciones criminales en el entorno comunitario

La Dra. Isabel Guerrero, médico psiquiatra y docente en la escuela de psicología de la Universidad Lisandro Alvarado – Venezuela, señala que a pesar de que los adolescentes en conflictos con las normas son identificados  tempranamente a través de  conductas  disociales dentro en las instituciones escolares,  existen  desaciertos en su abordaje, como es el hecho de limitar la solución del problema solo a la atención del adolescente, sin incluir el entorno familiar, siendo este escenario  social, uno de los principales factores y causas de conductas reñidas con las normas.

Al respecto, el nuevo milenio trae consigo una serie de factores  que inciden sobre la conducta de los adolescentes, con los cuales tanto padres y docentes deben estar familiarizados para distinguir, diferenciar y abordar su influencia sobre el comportamiento social problemático, antisocial y delincuencial.

Por otra parte, es importante destacar, que al igual que generaciones anteriores, los adolescentes de hoy sufrirán cambios que les permitirá avanzar hacia un nuevo mundo, cuyos paradigmas y flexibilidad de pensamiento les asegurará la sobrevivencia y adaptación, por consiguiente, la sociedad, ha de confiar que las conductas transgresoras pueden ser transitorias y creer que muchas de esas de ellas, siendo bien canalizadas, pueden ser transformadas en habilidades adaptativas positivas  para el futuro incierto de la raza humana.

Ayudándoles a superar cada experiencia los resultados serán abonados al repertorio de posibilidades de sobrevida, a la cual, tal vez, las generaciones anteriores no estén capacitadas para hacerles frente, por lo tanto, los jóvenes de hoy, para desarrollar habilidades de autocuidados deben conocer los peligros que existen, lo negativo de los resultados de la violencia y de los conflictos con las normas, valorar y respetar la vida en comunidad y tomar decisiones.

En suma, es importante intervenir ya que si la comunidad, la familia o docentes que han identificado la presencia de adolescentes transgresores y no hacen algo por modificar este tipo de comportamiento, incurren también en el reforzamiento de conductas conflictivas no solo para ese(a) adolescente, sino también para otros.

Los adolescentes transgresores que viven en conflicto con las normas representan un desafío para la sociedad ya ellos nos muestran el grado en que los adultos están organizados en su sociedad, ellos son el síntoma de un problema de fondo que les pertenece a los adultos resolver.

Algunos padres tendrán que hacer cambios radicales para que sus hijos, niños (as) y jóvenes de este siglo no se contaminen de todo lo malo de la sociedad y  puedan acceder a valores tradicionales para la vida y convivencia. Si sus padres son guía los hijos les seguirán

Los padres y educadores deberán motivarlos a hablar y usar el correcto uso de las palabras y frases completas e incentivar el trabajo de grupo, respetar las diferencias y desarrollar la empatía.

Dra. Isabel Guerrero

Psiquiatra. Docente universitario

Barquisimeto – Venezuela

Email: iscetguerrero@hotmail.com

 

 

Paimún

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