(Entrevista hecha en Emol en Agosto 2013)

 –¿De qué hablamos cuando decidimos ser felices en nuestra vida?

-Esa es la pregunta, ¿qué es ser feliz? La mayoría de las personas están muy influenciadas por lo que el medio social o cultural muestra por felicidad. Todos estamos bombardeados por imágenes de televisión donde nos dicen que teniendo un auto mejor, una super casa, dos plasmas gigantes y un cuerpo escultural voy a ser feliz. ¿Acaso eso es ser feliz? ¿Son más felices las personas que tienen esto?

También tenemos la idea que ser feliz es prácticamente estar en un estado de gozo constante y permanente. Donde no hay espacio para el dolor ni para pasarlo mal. ¿Hay que estar siempre sonriendo para ser feliz? Probablemente la persona que busque esa clase de felicidad se va a dar cuenta de que va a ser muy difícil de alcanzar y de sostener en el tiempo. La vida no es constante, la vida es oscilación y cambio, apegarnos a un estado o depender de este para ser feliz puede llegar a causar más dolor que alegría. La felicidad es algo más simple, más relacionada con un estado interno de tranquilidad, de calma, de conexión, de permitirme sentir y ser, de fluir con la vida. Quizás en su simpleza radica su dificultad.

-¿Cómo se puede hacer para alcanzar ese estado?

-Desde mi punto de vista, el alcanzar este estado va a estar más relacionado con donde pongo la atención en mi vida. En lo externo o en lo interno. Lo que pasa afuera en mi vida es un reflejo de lo que está pasando por dentro en mi. Un ejemplo, si en mi vida falta amor, es porque probablemente en mi tampoco hay espacio para el amor a mi ¿me amo a mi mismo, me acepto como soy, creo merecer amor?

Por lo tanto si quiero alegría y felicidad en mi vida, no tengo que buscarla cambiando mí alrededor, si no provocando un cambio interno que cambie mi realidad. Pero es afuera, en lo externo donde solemos poner la atención. A la realidad y a los demás son a los que culpamos de no ser felices. Eso es no hacernos cargo, por lo tanto si me preguntas cual es la clave para ser feliz, yo te diría que es hacernos cargos y dejar de culpar a la realidad y a los demás de lo que nos pasa… y eso no es fácil, porque implica vernos a nosotros mismos.

-¿Qué pasa que no nos enseñan a serlo? O tal vez, sí pero es una tema existencial más que teórico. ¿Qué opinas?

-¿Quién nos debería enseñar… nuestros padres y profesores? ¿Acaso ellos son felices? Lo más seguro es que no, por lo tanto no nos pueden enseñar a hacer algo que ni ellos han descubierto. Los gurus tampoco han traído la felicidad al ser humano, no por culpa de los gurús, sino por culpa de las personas que ponen en ellos la felicidad, creando una dependencia.

Nadie nos puede dar una receta para ser felices, porque esa receta no existe. Cada persona está hecha de forma única, por lo tanto el camino a la felicidad es un proceso personal.

-Por qué uno debe dejar de hacer, soltar viejas creencias o patrones de comportamiento para ser feliz?

-Es que por ahí, desde mi punto de vista, va una de las claves más importante para ser feliz. Tengo que volver a hablar del tema de la atención en lo interno, soy yo el responsable de mi vida, yo creo mi realidad. Por lo tanto, un elemento fundamental para ser feliz es descubrir cuales creencias limitantes son las que me alejan del camino a la felicidad.

Un ejemplo, las personas que tienen la creencia de que el amor es dolor, ¿de dónde nace esa creencia?, lo más seguro de las experiencias vividas en la infancia. Obviamente en un nivel muy inconsciente y profundo, que no podemos ver. Entonces si yo tengo la creencia de que “amor es dolor”, voy a salir a la vida con ese cartel y voy a buscar tener relaciones dolorosas, no me voy a dar ni cuenta como atraigo el drama a mi vida, a personas que me hacen sufrir o cómo yo mismo género dolor con comportamientos y actitudes controladoras y manipuladoras. De hecho, si no hay drama en la relación, seguramente yo mismo la voy a buscar, porque esta frase “amor es dolor” la tengo que cumplir de alguna forma.

Esa persona puede culpar que siempre llega el incorrecto, pasteles que la hacen sufrir. Y la verdad es que no, es su creencia personal la que causa esto. De hecho, puede tener a un hombre maravilloso al frente y no lo va a ver, porque tener una relación con el significaría ir contra la creencia inicial.

-¿Renunciar a tener la razón, el control, cargar culpas, diálogos internos son 4 cosas imprescindibles para sentirnos bien y ser feliz con lo que es en el presente?

-Obviamente que en el proceso hacia la felicidad estas 4 cosas son muy importantes, pero hacerlo no es tan fácil. Quizás hay que ir un paso más atrás ¿Por qué quiero tener la razón? ¿Por qué quiero controlar? ¿Por qué no puedo liberarme de mis culpas? Estas preguntas son claves. Porque decirle a alguien, “Oye tú, suelta el control y vas a ser feliz”, suena muy bonito, pero cómo la persona hace para soltar el control.

Hay que mirar para adentro y entender por qué actuamos de la forma que lo hacemos. Descubrir el por qué de nuestras conductas, perdonarnos y aceptarnos. El siguiente paso sería estar en el día a día muy consientes en el aquí y el ahora. De manera de poder observarnos y elegir. Elegir qué es lo que quiero hacer, que respondo a los demás, de cómo quiero actuar, de si quiero repetir un patrón de comportamiento o quiero cambiarlo. Esto de ser feliz implica responsabilidad total de mis palabras y actos.

-Esto suena bastante complejo, ¿Cómo podemos lograr esto de ser consientes del aquí y el ahora?

-En la sociedad en la que vivimos, a todos nos cuesta. Las preocupaciones, falta de tiempo, el estrés, son todos factores que nos sacan de nuestro centro y del ahora. Vivimos en la cabeza, pensando en el futuro o en el pasado. Ese es el desafió. Si me dejo comer por la realidad, voy a vivir en función de ella y rápidamente voy a estar actuando desde lo externo. La conciencia no se consigue con una pastilla mágica, se logra cultivándola día a día. Pero al final, el hacerlo va a depender de qué es lo que quiero para mi vida, porque si yo quiero la realidad del sistema, voy a tener estrés y voy andar corriendo. Esto está muy bien si ese es el camino que elijo para mi vida, para algo está el libre albedrío. Ahora si quiero conexión interior para estar en el ahora, voy a tener que renunciar a ciertas conductas que me alejan de mi.

Esto no implica renunciar a la estabilidad material, porque ser feliz no significa ser un monje que vive del aire. Estamos en un mundo material, por lo tanto para ser feliz tengo que tener una buena conexión con la materia y el dinero, que es una forma de intercambio energético. Una cosa no quita la otra.

-¿Qué forma o métodos nos permiten poder entender por qué actuamos de la forma que lo hacemos?

-Existen diversas maneras para entender el por qué actuamos cómo lo hacemos, astrología psicológica, eneagrama, terapias, etc. A mí la que más me gusta es la astrología, pero no esa astrología que predice el futuro y que define a la persona por el signo que tiene. Si no la astrología de autodescubrimiento, que es la astrología que nace en el siglo XX cuando psicólogos y psiquiatras se vuelven astrólgos y descubren que la raíz de nuestros comportamientos y temas están explicados en la carta astral.

Esta es una guía personal, un mapa de la persona para conocerse a sí misma, equilibrarse, descubrir sus potencialidades y sanar conflictos interiores, en todo tipo de áreas: emocionales, identidad, seguridad personal, hasta llegar a temas espirituales más elevados. De manera de  descubrir que hay en el inconsciente y entender de donde salen los patrones que repetimos sin darnos cuenta.

Es el mapa que yo he usado para acercarme a la felicidad. Y es la herramienta principal que utilizo con las personas que quieren descubrirse y ser más felices.

-La queja, criticar y renunciar a etiquetar a los demás, son “cosas” que también liberan pues fomentan el libre albedrío, el autocuidado y el relacionarnos con los demás desde un estado compasivo. ¿Crees que es primordial dejar atrás esa forma de comportamiento que se para en las carencias?

-¿Has escuchado hablar de la teoría de los espejos? Todo lo que me molesta de otro es porque el otro me está mostrando algo de mí. Se puede ver de 2 formas: primero, que el otro me muestra un comportamiento que suelo hacer. Ejemplo, una persona que siempre llama la atención de los demás y justamente no soporta a la gente que muy extrovertida que es centro de mesa y que hace lo mismo que él.

Segundo, pueden molestarme actitudes o comportamientos del otro que yo nunca hago. Yo podría decir que no me está espejeando porque eso no lo hago, pero la teoría de los espejos dice que probablemente una parte tuya se muere de ganas de hacerlo, pero una parte de ti no lo permite y por lo tanto lo reprime. Y si yo no lo puedo hacer, entonces tú tampoco. Un ejemplo de esto: cuando yo trabaja como ingeniero, no soportaba a los ingenieros que se preocupaban sólo del dinero y de la apariencia. Un día me di cuenta de algo que me dolió mucho en ese momento, que una parte de mí también es así, fría y superficial, pero mi imagen de persona “espiritual” no podía aceptarlo. Por lo tanto, que los otros lo fueran me chocaba mucho, porque era una actitud que no soportaba en mí.

A qué  voy con esto, a que voy a dejar de juzgar y criticar a los demás en la medida que me acepte a mí mismo. Antes de ser compasivo con los demás, tengo que ser compasivo conmigo mismo. Reconocernos con nuestras luces y sombras nos libera, porque no existe el “ideal” de persona, todos somos una mezcla. Para ser feliz tengo que aceptarme con lo que no me gusta de mí, lo sucio y lo feo. Por un motivo muy práctico. Si no lo acepto y lo reprimo, esto que no me gusta actúa desde el inconsciente y ahí se vuelve muy peligroso, porque va a tener un poder muy grande sobre mí. Si me acepto con amor, puedo ser capaz de aceptar a los otros también y soy libre para actuar desde el corazón, eligiendo si quiero hacerlo o no.

-Qué otras “cosas”, piensas que son importante mencionar, reseñar para que la búsqueda de la felicidad sea una realidad y no un sueño vacío.

-Se me ocurre una serie de consejos, que si los hago me puede acercar a encontrar mi propio camino a la felicidad:

  • Salir al mundo a mostrar quien eres tú realmente, no a que te vean. Esto es un cambio de paradigma total. Implica actuar desde adentro hacia afuera y no al revés. No amoldarte a los demás, si no actuar desde tu corazón.
  • Todo lo material que tengas, tenlo porque lo usas y te da placer, si no te da placer, bótalo o regálalo. Es decir, no acumular objetos materiales que no uses, no tener para aparentar y no tener simplemente por tener. También gozar las cosas, porque muchas veces nos quedamos en tener y tener, los closets llenos, pero no usamos casi nada de lo que tenemos.
  • Todo lo que sabes comunícalo. Guardar tus conocimientos y aprendizajes, por timidez o por mezquindad, es algo que te aleja del camino a la felicidad y de descubrirte a ti mismo. El conocimiento es como una carrera de postas, pasa de una persona a otra. Si no lo compartes cortas el flujo.
  • Sana tu linaje, sana tu familia, sana las relaciones de tu núcleo. Como dicen las constelaciones familiares y la ancestrología de Pedro Engel, para tener relaciones sanas y ser feliz, hay que estar en paz con tu familia. Este es un paso fundamental, pues un árbol no puede crecer muy alto si no tienes raíces fuertes.
  • Descubre lo que más te gusta hacer y hazlo, no para que te vean, si no para alumbrarle el camino a los demás. Este es todo un tema, porque la mayoría de la gente ni siquiera sabe qué es lo que quiere hacer con su vida. Venimos a compartir a este mundo y nuestros dones son para ponerlos al servicio de los demás.
  • Haz las cosas que ames con disciplina. Si no tienes disciplina, no tienes amor por ti. Porque amar implica muchas veces renunciar a nuestra propia gratificación. Si no eres capaz de esforzarte por lo que te gusta hacer, entonces no lo amas realmente. El ser feliz también implica disciplina personal.
  • Las relaciones sanas de pareja implican permitirme ser y permitirle al otro ser. No controlar al otro para que actúe como yo quiero y tampoco permitirle al otro que me controle para que actué como él o ella quiera. Esto implica descubrir que es lo que realmente me importa y respetarlo. También que es lo que realmente le importa al otro y también respetarlo. No quedándome pegado defiendo puntos sin importancia. Lo importante está en el compartir con el otro.
  • Descubrirme a mí mismo, transformarme en lo que realmente soy. Esto implica ver lo que no me gusta de mí y aceptarlo. Ver mis patrones y mis comportamientos inconscientes y hacerme responsable de ellos, dejando de culpar a los otros.
  • Expandirme, salir de lo conocido, familiar y seguro. Si siempre me quedo en lo conocido, en lo aprendido, no me permito conocer cosas nuevas. Justamente en este explorar, voy abriéndome a nuevos puntos de vista y esto me permite descubrir quién soy realmente, que me inspira en la vida, más allá de lo conocido.
  • ¿Qué quiero dejar como huella en este mundo? Mi aporte a la sociedad, que contribución quiero hacer al mundo en el que vivo.
  • Compartir mis ideales y sueños con los demás. Únete a otros, forma equipos, trabaja con más personas para hacer un cambio en la sociedad.
  • Acércate a tu alma. Date tiempo para estar contigo mismo y busca la respuesta a las preguntas espirituales ¿Quién soy yo? ¿Qué hago acá? Deja tiempo para la espiritualidad en la vida, para la conexión interior. Esto te permitirá entender que todos somos parte de un mismo rompecabezas y todas las piezas son necesarias.

Pablo Flores Laymuns

www.astrologiayterapias.cl

Lahsen1

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