Por años nos enfocamos, como humanidad, en superar los problemas básicos de la supervivencia. Lograr alimento y abrigo para poder sobrevivir, fueron las metas que alentaron nuestra evolución, eventualmente nos enfocamos también en lograr minimizar las enfermedades producidas por gérmenes y por las precarias condiciones de lo cotidiano. Con los años logramos cierta comodidad en lo material y en la medicina de lo material, pero fue entonces que también nos dimos cuenta de lo mucho que nos faltaba en desarrollo personal, y vimos que las emociones eran el centro de una nueva forma de medicina.

Aparecieron en esos tiempos la Psicología y la Psiquiatría, como representantes del área que sanaría este descuidado reino, el emocional. Pero, afortunadamente, en paralelo a éstas, una nueva forma de pensamiento y trabajo emocional, basada en los remedios del Dr. Edward Bach y luego desarrollada por muchos otros investigadores, surge para darle forma a una medicina basada en lo emocional.

Las esencias florales han dado a la humanidad un gran regalo: conciencia de sus emociones, un vocabulario para acercarnos al amor y muchas claridades sobre el miedo, la pena, la alegría y las diferentes instancias de la vida. Han preparado el camino para un despertar del espíritu, pues cuando las emociones han encontrado ese equilibrio, es cuando la sutileza de lo espiritual puede tomar forma en la tierra.

Y así, una vez que hemos logrado herramientas para el manejo de nuestras emociones, se abre un nuevo desafío, el más alto, el espíritu, la fuerza para dejar atrás lo que nos ata al ego y lograr el desapego necesario para entregarnos a la aventura de la vida.

¿Y no es ése, acaso el mayor trabajo? ¿No es acaso darle forma a nuestras almas, trascendiendo la materia física y así también la emocional, lo que se presenta como la gran aspiración humana?

Esa es la propuesta de este nuevo sistema floral que se presenta por primera vez en Santiago y en Chile, este 20 y 21 de mayo. Fecha en que Silvana Busilacchi, discípula directa del gran estudioso de las esencias florales, investigador incansable de los sistemas vibracionales, Pedro Crea, realizará un Seminario Formativo, para certificar los primeros terapeutas en este sistema en Chile.

Este sistema consta de 8 pasos evolutivos para viajar de la tierra al cielo, para hacer de este viaje una experiencia de liberación del ego y de maravilloso desapego de lo que hasta ahora hemos creído que es la realidad. El abanico de flores, no presentes en ningún otro sistema, únicas,  incluye flores acuáticas, cactus, orquídeas y una multiplicidad de especies en sus 62 tipos florales diferentes. Al estudiarlas nos adentraremos en la comprensión del alma, del color, de la luz, y viviremos un cambio en nuestra propia identidad que se reflejará en nuestra vida al poco andar.

No sólo se trata de seguir creciendo como terapeutas, cosa que ya es por lo demás un deber de nuestra tarea y profesión. Se trata de hacer cambiar la manera en que hasta ahora comprendemos las Esencias Vibracionales, y volvernos parte de ese contingente que ha de transformar el mundo en un lugar donde podamos manifestar nuestras almas, con valentía y sin obstrucciones del Ego.

Por Dra. Sofía Vera P.

Paimún

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.