…Por Bienestar y Salud

Cuando estamos enamorados viviendo momentos idílicos nunca se nos cruza por la mente la posibilidad de una separación, y es que nos casamos con la fuerte convicción de que será para toda la vida. Pero qué ocurre cuando inesperadamente el cuento de hadas termina sin un final feliz. ¿Cómo nos preparamos para afrontar una separación? ¿Qué podemos hacer para superar la pena? ¿Cómo aprender a estar solos? 

Las separaciones o rupturas amorosas traen consigo un vaivén de sentimientos encontrados, desde tristeza, depresión, hasta ira y rabia. Nunca suelen ser tan tranquilas que nos dejen vislumbrar en ese justo momento el sinfín de oportunidades que se nos abrirán en el camino. Incluso, cuando somos nosotros quienes ponemos fin a la historia, suelen aparecer esos sentimientos confusos entre rabia y vacío.

Sentimientos encontrados

Las rupturas siempre son difíciles, dice María José Bosch, autora del libro “La danza de las emociones”, explica que el grado de dolor luego de la separación será aún mayor si persisten algunos sentimientos de afecto, sin embrago, puede llegar a ser igualmente “demoledora” cuando ya no hay ningún tipo de conexión sentimental, incluso conscientes de que ese era el mejor camino. Esto probablemente se deba al temor de un nuevo inicio, o a la sensación de fracaso al abandonar antiguos proyectos.

A ello se refiere la psicoterapeuta Christine Webber, quien dice que “cuando la persona que se siente abandonada interpreta la ruptura como una muestra de rechazo brusco y cruel por parte del miembro de la pareja que ha decidido dejarle, puede vivir esta situación con intenso dolor. Las personas rechazadas suelen pasar por un período de duelo, con numerosos síntomas depresivos: falta de ilusión por los temas cotidianos, tristeza, melancolía, insomnio, inapetencia, pensamientos negativos y recurrentes. Pueden sentir que el mundo se les viene encima”. Señala, además, que el tiempo del duelo dependerá del grado de apego que tenía a la relación o las circunstancias en que haya ocurrido la separación.

Confianza y autoestima

Uno de los pasos fundamentales que debemos dar en este trance doloroso es aprender a querernos a nosotros mismos, es la auto confianza lo que nos dará la fortaleza de seguir adelante. Debemos convencernos de que realmente valemos mucho y que definitivamente merecemos lo mejor. Además dejar atrás culpas que nos llevan a cuestionar nuestra actuación como amigo, compañero y amante. “Después de una ruptura, o separación, tampoco es correcto decirse: ‘me ha dejado’, porque esta frase suele hacer sufrir mucho a las personas, les hace sentirse culpables, no merecedoras de cariño y piensan que ya nadie se interesará nunca por ellas. Pero lo cierto es que nadie deja a nadie. Ninguna persona deja a otra, lo que se abandona es la relación”, dice la Psicóloga Aurora del Prado Romero, reafirmando la necesidad de querernos y valorarnos como una persona humana, única e irrepetible, que se siente segura de sí misma.

Afrontar y superar el abandono

Hablar sobre el dolor que sentimos, es sin duda alguna más que un remedio una necesidad. En estos momentos es cuando más necesitaremos un amigo, un familiar o, en última instancia, un terapeuta que nos escuche una y otra vez hasta que el dolor ceda. “La verdad es que no hay ningún brebaje mágico para hacerte sentir mejor en estos momentos, pero sí existen algunas pautas que te ayudarán a salir de esta crisis como una persona mucho más fuerte que ahora. Hay un mundo ahí afuera, y volver a sentir felicidad y plenitud, como antes o tal vez mucho más, es posible si mantienes una actitud adecuada”, indica Bosch, tarde o temprano comenzarás a vencer la depresión y a desarrollar mecanismos de adaptación. “Todo ha llevado un tiempo, pero el duelo finalmente concluye y, de nuevo, se sale a flote. La vida continúa ahí, esperando para seguir su curso”.  Una separación, o un divorcio, puede ser el inicio de una vida más interesante, más enriquecedora y probablemente más feliz.

La psicoterapeuta Christine Webber, explica cómo podemos aprender a superar el abandono, describe cinco puntos de ayuda. Cada punto comienza con una letra de la palabra piano, que significa suave en italiano:

Pasado: haz una lista de todas las cosas que no te gustaban de tu antiguo compañero. Escríbelo todo y empieza a darte cuenta que quizá, al fin y al cabo, la relación no era tan maravillosa como pensabas.

Ilusión: ten esperanza e ilusión en el futuro. Cuando una relación finaliza, tendemos a pensar que nunca nos volverán a amar. La realidad es que hay muchas posibilidades de volver a ser amado, puedes tener otros sentimientos igualmente intensos con otra persona.

Aprecio: aprecio por ti mismo. Necesitas mirarte al espejo y fijarte en lo mejor de ti. Hazlo frecuentemente. Escribe, además, una lista de aspectos que te gustan de ti, físicos, mentales o emocionales.

Nueva vida: en ocasiones puede que muchos de tus amigos lo sean también de tu antiguo compañero; esto al principio puede resultar no favorable pues debes evitar las instancias de encuentro con él, al menos los primeros meses. Es momento de plantearte un nuevo círculo de amigos. Puedes empezar a realizar actividades sociales, de tipo deportivo, cultural, que te permitan ampliar las posibilidades de conocer gente y de desarrollar aficiones.

Olvido: es una de las letras más importante de estas siglas. Corresponde a olvidar completamente a tu antigua pareja. Están prohibidos los encuentros sexuales casuales o atender falsos arrepentimientos. Si la otra persona te ruega que vuelvan para intentarlo de nuevo, puedes tomar una decisión más adelante sobre si quieres o no, pero nunca llegues al sexo antes.

Banner Choy Lee

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.