…Por Revista Bienestar y Salud

El poder de los gatos trasciende su labor de mascota dentro de un hogar. Desde la antigüedad es sabido que este felino es altamente sensible a las energías y un hábil administrador de estas mismas. A la vez resalta entre los animales por sus cualidades terapéuticas.

Se cree que de la misma forma que el perro es un fiel guardián en el plano material, el gato lo es pero en una dimensión energética. Este animal -domesticado según estudios paleontológicos, durante el quinto milenio a.c- fue venerado por los egipcios, en su comienzo por cuidarles su cosecha de roedores y serpientes, para después ser considerado una deidad que los antiguos egipcios colocaban en forma de estatuas fuera de sus casas para ser protegidos de los espíritus malignos. El respeto por este felino dio un giro de 360 en la era medieval, y su relación con lo sobrenatural pasó a ser oscura, siendo considerado un animal maléfico por la Iglesia Católica y cultos paganos. La idea del gato como animal maldito, se extiende hasta hoy con la superstición del gato negro.

Magia gatuna

Desde el esoterismo nace esta idea del gato como un animal mágico con conexión directa con el mundo invisible. La cualidad protectora que tiene este mamífero sobre las energías malignas lo colocan como un ser que puede limpiar lugares afectados por “energías intrusas”. Durante el tiempo que pasa despierto el gato busca áreas del hogar, en donde se asienta para así dar inicio a  un proceso de trasmutación en el que el felino absorbe las fuerzas negativas y las transforma, de modo de eliminarlas definitivamente de la casa. Las energías negativas a las que se hace referencia incluyen el estrés, la rabia y el miedo de las personas, por eso cuando la casa tiene muchos habitantes cargándola de malas vibraciones, el gato suele enfermarse al no conseguir asimilarlas. La capacidad de este animal está ligada también a la activación de espacios con baja circulación de energía vital.

Mientras dormimos es común el desdoblamiento de nuestro cuerpo en una experiencia extra corporal, conocida como viaje astral. Se dice que en esta proyección de nosotros mismos hacia un plano astral o una cuarta dimensión, los gatos cumplen una función parecida a la de filtros y activadores de energía dentro del hogar. Acompañan a nuestro cuerpo astral desde su posición en la cama, protegiéndolo de espíritus no deseados. Al ser los gatos seres con una amplia gama de sensibilidades y con un talento psíquico sofisticado son capaces de desarrollar un lazo un fuerte lazo con su dueño, adelantándose a sucesos relacionados con este o sintiendo su presencia a lo lejos. Todo debido a su don de percibir todo lo que tenga que ver con campos energéticos.

El gato en la zooterapia

En la zooterapia los gatos son muy valorados por su comprobado poder curativo. Con solo acariciar su suave pelaje se ha demostrado que eliminamos cuotas de estrés, ansiedad y disminuimos nuestro ritmo cardiaco, generando un proceso de calma y quietud. Entre las enfermedades asociadas a una recuperación por vía de la convivencia con el gato, están las de desórdenes mentales y del sistema circulatorio. Otro útil remedio natural descubierto por doctores especialistas en bio-acustica, es el ronroneo del felino, el cual sería muy útil para efecto curativo de trastornos musculares y óseos, por poseer una frecuencia vibratoria óptima para acelerar procesos de regeneración. Es creciente el número de personas que tratan sus malestares relacionándose con este animal y también son muchos los que desconocen la faceta “mágica” de este especial animal.  

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