La higiene mental es un término que alude a una serie de consejos para poder vivir en armonía con nuestro entorno y no acabar desarrollando problemas psicológicos o, incluso, evitar una enfermedad mental

Surge como una herramienta de prevención. Es decir, se trata de una estrategia que podemos poner en marcha para que nuestra vida fluya de forma que encontremos paz mental y bienestar con nosotros mismos y nuestro entorno.

Para ello hay que trabajar un concepto clave para que nos sintamos bien con nosotros mismos. ¿A cuál nos referimos? Cómo no, a uno de los aspectos más importantes para vivir en armonía y en paz con nosotros mismos. Se trata de la autoestima.

Trabajar nuestra autoestima es algo para lo que no debemos escatimar tiempo ni dedicación, pues sus resultados siempre son muy positivos y redunda en una mejora de nuestra calidad de vida. La higiene mental sería para nuestro bienestar psicológico, para entenderlo de otra forma, como el deporte para nuestro cuerpo.

Para conseguir una buena autoestima hay algo que es clave, y es conocerse a sí mismo. Una vez que conocemos cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, toca conocerlas, aceptarlas y asumirlas.

Otra de las estrategias que se utiliza en psicología para proteger y fomentar la autoestima es actuar en coherencia a los propios ideales. Esto es, a lo que somos y a lo que aspiramos a ser. Si logramos que nuestros actos sean coherentes con nuestro pensamiento, evitaremos disonancias que no harán sino confundirnos y dañar nuestra autoestima.

Consejos para tener una buena higiene mental

Una vez que sabemos lo que es la higiene mental, vamos a desgranar algunas claves para lograrla. Evidentemente, esto dependerá mucho de cada persona y del nivel de autoconocimiento que se tenga, pero es importante saber que todos podemos llegar a conseguirlo.

Uno de ellos es seguir la máxima “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Está demostrado que uno de los gérmenes del malestar y del estrés es la preocupación por lo que se sabe que se debe hacer y se pospone una y otra vez.

Respecto a esto, también suele suceder que nos preocupa lo que puede acontecer mañana. Sin embargo, está demostrado que un altísimo porcentaje de lo que nos preocupa que pueda pasar nunca llega a suceder.

Esto se traduce en una inversión de tiempo y energía en fomentar un pensamiento inútil que no hace sino desgastarnos. Las dudas producen un enorme desgaste a nivel mental. Para mantener una buena higiene mental es importante conocernos bien y estar seguros de lo que queremos y necesitamos.

Por lo tanto, establecer unas prioridades es clave para cuidar nuestra salud psicológica y tener una buena higiene mental. Esto hará que sepamos dónde enfocarnos y nos permitirá dosificar esfuerzos y dedicarlos a lo que de verdad nos va a ser beneficioso.

En este sentido es importante contar con una buena planificación. Esto puede adaptarse tanto a nivel personal como a nivel profesional, pues el caos mental es una de las mayores amenazas para nuestro bienestar psíquico.

Aquí queremos hacer hincapié en otro de los dichos populares que todos conocemos, y es lo de “menos es más”. Por lo tanto, más vale que te centres en lo que de verdad puedes y debes hacer y deseches obligaciones y auto imposiciones que no son más que fuente de estrés y preocupaciones.

El campo de las relaciones es otro de los ámbitos que hay que cuidar. Somos seres sociales, y todo lo que nos rodea nos puede influir positiva o negativamente. Tanto es así, que rodearte de personas que están malhumoradas o lo que se suele conocer como “gente tóxica” puede ser muy dañino para uno mismo.

Por lo tanto, cultiva relaciones sanas en las que haya una reciprocidad, donde las personas te ofrezcan amor incondicional y que te aporten cosas positivas. Esto hará que te contagies de esa energía y que te sientas más fuerte.

Es importante reseñar que no todo puede ser siempre maravilloso y proclive a que nos encontremos bien. Esto quiere decir que debemos aprender a tolerar la frustración, a afrontar los problemas y desarrollar la resiliencia.

Esta última es la capacidad de superar los problemas y de reconstruirse a uno mismo. Si somos capaces de hacerlo, nos sentiremos mucho más seguros y protegidos ante las adversidades, ya que una buena higiene mental hará que afrontemos las dificultades desde una perspectiva más positiva.

Como ves, la salud mental es importante mantenerla en buen estado. Para lograrlo puedes optar por tener una buena higiene mental mediante los consejos que te hemos explicado. Seguro que consigues unos resultados excelentes.

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