Según Rudolf Steiner la medicina convencional necesitaba expandirse más allá de la ciencia física para incluir a una ciencia espiritual integral, es por eso que fundó la medicina antroposófica.

Como una ciencia que permite ahondar en la relación primigenia entre el cosmos, la naturaleza y el ser humano, o en palabras de su creador Rudolf Steiner, “un camino de conocimiento que quisiera conducir lo espiritual en el ser humano a lo espiritual en el universo”. Así se define la Antroposofía, tipo de estudio desarrollado a principios del siglo XX que investiga tanto los fenómenos sensorios como la realidad invisible detrás de ellos, y que puede ser divido en tres partes: filosófica, artística y disciplinar. En esta última dimensión, encontraremos la arista dedicada a la salud. La medicina antroposófica, complementaria a la tradicional, entiende al humano como un ser en desarrollo interrelacionado con la naturaleza y todo su entorno, por ende además de ocuparse de sus síntomas físicos, también considera, con el objetivo de llegar a la real causa de la enfermedad, su biografía completa (cuerpo, mente y alma). Una vez que un médico antroposófico obtiene la “radiografía” integral del paciente, los desequilibrios o dolencias de este son tratados con medicamentos adquiridos de los reinos animal, vegetal y mineral, pudiéndose así estimular las fuerzas de auto curación inherente a cada organismo.

“La medicina será una ciencia sólo cuando para cada enfermedad sepa colocar en paralelo una sustancia de la Naturaleza”, Rudolf Steiner.

Según la medicina antroposófica el ser humano es un micro universo, en el cual residen los mismos componentes que encontramos en el espacio externo; con los medicamentos  se trata de asemejar algún proceso de la naturaleza a alguno que nos esté ocurriendo en el ser para poder recuperar la armonía y el equilibrio de nuestras funciones. En la preparación de medicamentos la farmacología antroposófica usa muchos métodos ya conocidos en la tecnología química tradicional como por ejemplo: cristalización, secado, coagulación, disolución, fusión, condensación, digestión, maceración, destilación, fermentación, potenciación, etc. “Usando la tecnología química, se llega a obtener las materias primas básicas para la elaboración de medicamentos, siendo un tema básico  los cultivos ya que en la preparación se hace uso de productos orgánicos y biodinámicos” señala la químico farmacéutica de Weleda, Judith Garrido. Ninguna estabilización del organismo es posible en la medicina antroposófica si no son tomados en cuenta las entidades ubicadas en la realidad espiritual que interactúan con el cuerpo físico. “Si tenemos conceptos y/o emociones que alteran esas entidades, ocurre que a la larga esto se manifestará en enfermedad; de aquí que hay que tratar al ser humano como un todo completo” aclara Judith Garrido.

Los medicamentos antroposóficos estimulan las fuerzas de auto curación del paciente”, Judith Garrido.

El desequilibrio entre las entidades visibles y entidades sutiles o invisibles es un conflicto primordial de arreglar para la medicina antroposófica, y solo es logrado por medio de la investigación exhaustiva de un médico antroposófico, el cual  según Judith Garrido “debe  buscar que concentración del componente (mineral, vegetal o animal) escogido sirve  más de acuerdo al cuadro que presenta el paciente”. Cabe destacar que un profesional de la medicina antroposófica debe por principio, ostentar un título en medicina convencional, dado que en este sistema holístico de salud, los métodos y descubrimientos de la ciencia moderna son una fuente importante de conocimiento. Ambas medicinas convergen perfectamente en la visión de la antroposofía, diciéndose incluso que la antroposófica es una ampliación de la medicina tradicional, “los medicamentos antroposóficos estimulan las fuerzas de auto curación del paciente,  complementando su tratamiento de medicina convencional. Esto dado que la medicina antroposófica busca la curación completa, en relación con la naturaleza física, la vida emocional y la individualidad” explica Judith Garrido.

Medicina del futuro

A diferencia de la medicina alopática, que se basa en los factores causantes de la enfermedad, la antroposófica utiliza una aproximación integral (salutogénesis), en la cual se enfoca en fortalecer el cuerpo y espíritu de la persona, apoyando de esta forma los factores que apoyan la salud humana. Es decir, ayuda a potenciar al sanador que se encuentra en cada persona, instalando los conceptos de autonomía, libertad de decisión y dignidad en el proceso de curación y prevención, que finalmente apuntan a humanizar el “arte de curar”. Esta mirada universal del ser humano, además practica terapias complementarias como la euritmia, masaje rítmico, terapia artística, musicoterapia, terapia del habla, terapia biográfica, psicoterapia antroposófica y cabalgata terapéutica, entre otras.

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