…Por Revista Bienestar y Salud

Somos hijos de la tierra, así como versa la canción, es por eso que la medicina de Ñuke Mapu-Madre Tierra, esta sintonizada con el ser humano. Desde tiempos ancestrales los curanderos tratan a la comunidad con plantas y raíces, acompañado de cantos y ritos sagrados, que buscan retornar el bienestar del ser humano. Tribus de diversas partes del planeta han transmitido su sabiduría de forma oral manteniendo la tradición en conexión con la naturaleza y el universo, afortunadamente para quienes no hemos nacido directamente en culturas que mantengan vigente esta medicina, podemos acceder a libros que logran transmitir esta manera de curar, como Voces del desierto, de Marlo Morgan; que narra sobre los Auténticos, una tribu de Australia.

El curandero es quien por medio de su conexión con mundos invisibles puede hacer curas a enfermedades tanto del espíritu como del cuerpo físico, se le conoce también como hombre medicina o chaman y son muy respetados por la comunidad.

En Bolivia, en la Isla del Sol, una vez conocí un hombre de la tierra de la Comunidad Challa, que me conto como elegían al curandero de lugar, y puede resultar un poco extraño para nosotros, pero para ellos es la forma en que la naturaleza escoge, y es que al hombre que le cae un rayo sobre la cabeza y no muere, entonces es nombrado el nuevo curandero.

En Chile, en nuestra cultura ancestral Mapuche, también existen las mujeres medicina, llamadas Machis, ellas son elegidas por sueños y también por herencia directa, sin duda aquí aun nos falta avanzar en el tema de reconocer la medicina de la tierra como tal, y por sobretodo respetar a nuestros ancestros, valorando la inmensa sabiduría que ellos mantienen; aun así, día a día se abre el espacio para que exista esta medicina como forma de sanación

Desde mi experiencia personal, puedo compartir que antes de tener una opinión respecto a la medicina ancestral, es bueno vivenciarla, y no desde la curiosidad, sino desde la entrega profunda del espíritu, eso fue lo que experimente el año pasado en un viaje que realice a la selva junto a mi pareja, que además de estar en lugares maravillosos, exuberante naturaleza y gente de la tierra, tuvimos la oportunidad de conocer a un Curandero llamado Don Mateo Arévalo, quien nos recibió en su espacio de sanación en la Comunidad San Francisco, localidad de Pucallpa, Perú.

Para quienes no conocen, es un lugar muy mágico, que te invita a estar contigo mismo, en la contemplación del día sentados frente a la laguna Yarinacocha, en el asombro de la vida silvestre, de las casas sin puertas ni ventanas, en donde la simpleza habita en cada lugar y con ello las risas de la gente Shipibo, con una artesanía inigualable, que narran los viajes y visiones que se tienen con las medicinas de la tierra.

En este lugar te reciben como parte de la familia, te quedas en una casa de sanación, que compartes con otros viajeros en busca de las profundidades de tu ser, y por las noches se realizan las ceremonias con plantas medicinales ancestrales, antes de eso, haces un baño de hierbas y flores, que te protege durante la ceremonia y sella tu campo áurico, el viaje es único para cada persona, cada uno va sanando de forma independiente sus temas internos, sostenidos con el trabajo responsable de Don Mateo, que protege el lugar con su tabaco sagrado y cantos, llamados Icaros.

Muchas veces la medicina se muestra ante ti y te habla, o ves imágenes que te dan señales y mensajes para tu vida, otras veces encuentras la claridad absoluta en tu mente y tranquilidad en tu corazón.

Lo importante de la experiencia, es realizarla cuando tu alma lo sienta necesario, no temer y confiar en la sabiduría de la naturaleza y en el guía que te ayudara a traspasar de los mundos terrenales a mundos espirituales.

Don Mateo, es un hombre con una sonrisa en su rostro, con sabiduría en sus palabras y cautela en lo que te transmite, tiene una bella familia que colabora en la casa de sanación, cocinando o lavando, y su esposa, muchas veces lo acompaña en sus trabajos con la medicina.

Te invito a que si quieres conocer más sobre las plantas ancestrales, conozcas a Don Mateo que viene a visitarnos a fines de Marzo, su intención es dar a conocer los beneficios de la Medicina y la apertura de conciencia que genera, sobre los procesos que nos están influyendo mental, física y espiritualmente en este momento, reconociendo los distractores que existen y que interfieren en nuestra conexión directa con el Gran Espíritu.

Es importante destacar que en Perú, la Medicina Ancestral, es reconocida por el gobierno, y los curanderos registrados tienen permiso para trabajar con las plantas, por esto, que si viajas en esta búsqueda, no llegues a cualquier persona que pueda decir que es chaman, sino que intenta conocer parte de su trabajo e incluso le puedes pedir que te muestre su permiso, el cual han conseguido tras de demostrar que estas plantas no son una droga, sino que tiene un propósito medicinal.

Es parte de nuestra responsabilidad como habitantes del planeta Tierra, reconocer lo que nos entrega, honrarla y respetar lo que ella puede hacer en nuestro beneficio, al mismo tiempo que nosotros retribuimos cuidándola y dando a conocer las verdades ocultas de la sanación natural, para que más personas puedan acceder a ella, sin miedo y con seguridad de estar protegidos, de eso se trata en intercambio natural entre el ser humano y la madre tierra.

Lahsen1

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