El tofu es un alimento de origen asiático, muy difundido en su gastronomía y desde hace algunos años, exportado a todo el mundo gracias a sus múltiples propiedades y a su versatilidad en la cocina. Luego se puso de moda con el auge de la dieta vegetariana y vegana. No es para menos! es un alimento muy equilibrado, que aporta mucha proteínas, calcio y por su similitud al queso puede ser un buen sustituto para justamente quien no coma productos de procedencia animal.

El tofu se hace a partir de las semillas de soja. El proceso de preparación es muy similar al del queso. Solo se necesita leche de soja y un coagulante. En Japón a este coagulante se le llama Nigari, que no es otra cosa que cloruro de magnesio. También se puede hacer con el zumo de limón, pero no quedará un tofu tan firme y obviamente tendrá un toque ligeramente ácido.

A diferencia de la carne, el tofu permite hacer una digestión más rápida, nos aporta muchos minerales, incluyendo una buena dosis de hierro y calcio, no deja tóxinas que depurar, y contiene omega 3 y grasas saludables, algo muy recomendable para personas con problemas de colesterol.

Al tratarse de un alimento derivado de la soja, nos aporta beneficios parecidos al de otras legumbres, como su alto contenido de fibra y proteínas, calcio e hierro.
La diferencia con respecto a otras legumbres, es que el tofu es muy rico en

100 gramos de tofu contienen:

  • 70 calorías
  • 9g de proteína
  • 3,5g de grasa
  • 1,5g de carbohidrato
  • 1g de fibra

El tofu contiene fitoestrógenos llamados isoflavonas o flavonoides, muy similar en función y estructura a la de la hormona femenina (estrógeno).

El tofu contiene elevadas cantidades de oxalatos, así que es un alimento poco recomendable para personas con problemas de cálculos renales por oxalatos.

Ahora ya para finalizar, voy a romper un par de mitos. Se ha hablado que los niños no pueden consumir soja porque provoca cretinismo y alteraciones de la glándula tiroides, pero lo cierto es que el efecto bociógeno (dificultad para asimilar el iodo) se produce cuando no se cocina la soja o se somete a altas temperaturas.

En la actualidad, a parte de que la cantidad de soja consumida es baja, no produce efecto alguno sobre la glándula tiroidea.

El efecto bociogeno que producen las isoflavonas de la soja se inactiva durante la cocción y tanto la leche de soja como el TOFU, se comenten a altas temperaturas.

En los estudios que se han mostrado efectos negativos de la soja sobre las personas, se había utilizado soja fermentada, que no ha sido sometida al calor.

Mediale

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.