SYLVIA GALLEGUILLOS __ FENG SHUI CHILE

El rito de paso anual de un año a otro es una celebración transformadora. Los años en China se computan rítmicamente sincronizados con la naturaleza. Así, el año nuevo chino es una celebración de un cambio de la naturaleza: la llegada inminente de la primavera, y con ella el despertar de un nuevo ciclo de la naturaleza. Por eso es que, en China, hemisferio norte, se celebra entre fines de enero y principios de febrero, dependiendo de la Luna. Es un rito que nosotros en el hemisferio sur, para mantener coherencia con el cosmos, emulamos entre fines de julio y principios de agosto, fechas que se corresponden con los ciclos de nuestra propia naturaleza.

Literalmente esa celebración china se llama Chun Jie: “Fiesta de la Primavera” pero en estas fechas nosotros en Chile ni pensamos en estar ni cerca de la primavera. Que nosotros le digamos a la naturaleza que a fines de diciembre le estamos celebrando la inminencia de la primavera y el inicio de un nuevo ciclo, no le dice nada.

Es que en nuestra civilización somos seres descoordinados de la naturaleza, no vivimos en sintonía ni con el cosmos ni con la tierra. Pero eso no quiere decir que en estas fechas no podamos tratar de igualmente hacer un gesto a la naturaleza, desarrollar ritos de año nuevo acordes con el pensamiento chino, pero acotados a nuestra realidad.

Para nosotros el año nuevo que se celebra el 31 de diciembre es un momento clave del calendario. Tiene la importante característica de que es un potente unificador de todos los seres humanos, cualquiera sea su religión. Por eso podemos usar ritos que nos unan a todos en comunidad y con los que nadie disienta. Para eso, ¿qué mejor que sincronizarnos con los ciclos de la naturaleza?

Lo primero es que según el calendario chino este año es un año de agua. Eso significa que es un año de cambio y para que ese cambio suceda hay que preparar el terreno con agua. Hay que regar con aguas, ¡pero sin “ahogarse en un vaso de agua”!

Podemos convertirnos en peces de la naturaleza y así es como debemos comportarnos. Moviéndonos sutilmente, aprendiendo a esquivar los malos ratos y sin permitir que nos lleguen y nos afecten las malas energías, las malas ondas, los problemas, las malas intenciones y la mala salud. Y buscar los cauces y vertientes por donde el amor brote y fluya en abundancia.

Hay que reconocer al verdadero signo del zodiaco chino que este año pertenece a nuestra naturaleza del hemisferio sur y celebrar ambos: el del hemisferio norte que será el cerdo, y que estará por así decir a nuestras espaldas, y que sería como la sombra del año. Y el del hemisferio sur, que estará por delante nuestro, que este año es la Serpiente de agua.

1- AMULETO DE ORO LUMINOSO

Este amuleto es un guardián protector ante adversidades e inestabilidades, sobre todo económicas. Reúne un conjunto de fragancias conocidas como “oros de la naturaleza”, las que actúan como guardianes defensores ante pérdidas monetarias y ayudan a solucionar creativamente dificultades de dinero. Será muy potente tenerlo en su hogar este año 2019. El amuleto Oro luminoso es un regalo de la naturaleza fragante y por su naturaleza mística, limpia, lava y aclara diversos momentos duros y oscuros de la vida.

Este Año Nuevo pueden ponerlo en la entrada de su casa, en su dormitorio, en su velador. Es una fragancia que va asistir en el rito de recibir con mucha reverencia al primer Sol
de la mañana del 1 de enero y despedir con mucho agradecimiento la Luna que nos alumbró todo el año 2018 y hasta las 12 de la noche.

2- VACIAR.

Para que el cambio se produzca hay que vaciar y ordenar su casa, para darle espacio a que entre una nueva aspiración y el deseo, tanto en lo físico y  material como en lo espiritual que también lo necesite. (No se trata de tirar la casa por la ventana).

3- ESCUCHAR.

Para que el cielo (entendido como los ciclos de la naturaleza) nos escuche, hay que conversarle con instrumentos rituales que tengan sonidos evocativos del agua. Toquen una campana o un instrumento musical como un diapasón. Hagan sonar los palitos de bambú, las clavas, las wadas, el tambor, cualquier instrumento que tengan tóquenlo para que el cielo venga a regar alegrías en tu casa y en tu mesa.

4- REVERENCIAR LA NATURALEZA

Con el loto y el bambú como incensario, pues son reminiscencias de las energías de la naturaleza. Recomiendo prender un incienso a las últimas horas de la noche, si es posible antes de las 12 o inmediatamente después de las 12 de la noche y como un rito se prenden 5 inciensos, ojalá de hierbas y de sándalo. El incensario puede ser de loto o de bambú. Ambos son incensarios reverenciados.

5-EL ALTAR

La comida como ofrenda en la mesa de su comedor, en donde se reunirán a comer, hay que considerarlo como un altar. Su decoración debería ser diferente. Ese es un año que se presenta fresco, herbáceo. Por lo tanto, se debe decorar la mesa con ramitos de hierbas frescas, romero, canela y laurel. En el menú no puede faltar el sésamo, comida y alimento de los dioses. Ojalá un postre de chocolate o agua de cacao. En nuestra comida antes de empezar, beber como elixir un sorbito de agua pura. Poner algunos recuerdos de sus ancestros con sus sorpresas. En el momento de sentarse a comer pueden cambiarse de puestos en la mesas, cosa que no hayan jerarquías.

6- SORPRENDER

Hay que preparar sorpresas para sorprender al año 2019. Deben ser preparadas con la intención de usar el poder sanador de sus palabras. Pueden ser talismanes con talento y billetes Joss o caballitos del cielo. También debe haber cacao, que muestra las puertas, no nos empuja hacia adentro, sino que representa la intención de honrar los ritos ceremoniales, es adivino, guía y conecta con el deseo de amar, viaja al mundo espiritual, es terapéutico meditativo y creador. Poderoso guía mágico, es el alimento de la transmutación, de la transmisión y de la transformación. Es iniciático el Cacao: ‘El agua que fluye por el corazón’.

  • Un billete del cielo ilumina. Escribir en joss y cambiarse de mensajes
  • Una pastilla de pololeo, el juego allí con los deseos simbólicos para el año.
  • El Maní es uno de los ingredientes poderosos del rito de bienvenida del año entre los chinos. ¿Por qué? El Maní en chino se llama: “Hua sheng” que quiere decir literalmente “nuez que da a luz”, por lo tanto, simboliza el deseo de tener muchos hijos y frutos. Durante el festejo todas las familias chinas tienen maní en sus casas, porque representa el nacimiento continuo y la multiplicación de los hijos, de la prosperidad, las riquezas y la buena suerte. A mi celular yo le dictaba “maní” pero escribía “money” (platita) y ahí me di cuenta que hay una analogía sonora entre “maní” y “money”. Así que también usaremos maní para atraer el “money”.

6- LA PURIFICACIÓN

Hay que apoyarse mucho en ayudas energéticas. En la puerta de entrada se pueden poner ranitas de tres patas, tortugas, amuletos. También hay que beber el elixir de despedida. Puede ser un simple tecito de hierbas con caléndula, hibisco y flores de colores. ¿Por qué de caléndula? Porque en nuestro idioma la palabra caléndula está emparentada con la palabra “calendario” y representa al calendario por analogía. Hay que lavar todos sus amuletos con agua pura para que se despierten al cambio de año y encaucen el deseo benigno. También hay que lavar con agua con sal el espacio, sobre todo las manillas de puertas y muebles. La sal que recomiendo es la sal de la Ñusta:

La sal de la Ñusta es una mezcla de potentes sales y aceites esenciales sanadores y vigorizantes. Unimos sal recogida de los espíritus de las montañas de maras de Perú con aceite de muña o menta andina, sal de las místicas montañas del Himalaya con aceite de enebro y sal de la riqueza del mar de Chile con aceite de laurel. Todos ellos son fertilizados con aceite de frangipani, que es el aroma del Sol. Al unir estas sales y aceites con el agua se interioriza el misterio de esas fuentes de magia y sensualidad que son el reino de la Luna que potencia el lado femenino y el reino del Sol que potencia el lado masculino. Ambos juntos hacen posible la reproducción humana y la germinación de las semillas en la tierra. Ideal para el rito de Año Nuevo 2019

Hay que cambiar las sábanas, ojalá poner sábanas nuevas. Nuevas toallas de mano y un paño de cocina nuevo. Los viejos ya han limpiado muchos platos hay que darles un descanso.

7 – ATRACCION EN EL AÑO DEL FLORECIMIENTO

Dependiendo de lo que tu deseo requiera debes regar con agua de florecimiento tu entorno y también tu propia persona, usando un rociador. Hay que hacerlo con aguas cariñosas, aguas saludables. Para eso tenemos dos aguas: el agua del florecimiento económico y amoroso y el agua de bambú de la serpiente. Ambas han sido preparadas con aceites esenciales naturales y orgánicos. Deben esparcirse por arriba de sus cabezas, y en su puerta especialmente el agua del florecimiento económico y amoroso. Rieguen con ellas sus sueños, ahuyenten sus penas, rieguen sus alegrías. Estos ritos con agua del florecimiento son muy lindos.

8- EL ABONO CON LA SERPIENTE

Como este es el año de la Serpiente en el hemisferio sur y según los clásicos chinos la serpiente está emparentada de cerca con la lombriz que fertiliza la tierra, para atraer la fertilidad de la serpiente todos debieran comprar abono de lombrices y tirárselas a todas sus plantas, tanto de interior como de exterior. Pueden obtener una bolsa de compost, añadir abono de lombriz y espolvorear la tierra de sus plantitas, como gesto simbólico. También es muy bueno este año tener plantas de kalanchoe en su hogar, por sus formas, por su analogía con la fertilidad y por su consistencia gelatinosa.

9- El MANDATO 

Escribe en un papel y declara al comienzo del año: “Este año yo decidí ser FELIZ” Y debes poner tu sorpresa en el árbol para que crezca la intención.

 

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