Las uñas, son una de las partes de nuestro cuerpo que más se ven, más llaman la atención y por la que más nos pueden juzgar. Unas uñas (ya sean de las manos o de los pies) descuidadas, largas, sucias…en mal estado, es lo peor. Las manos, son la carta de presentación de cualquier persona, por tanto, unas uñas en mal estado, descuidas, sucias… dan una imagen de suciedad, de persona dejada. En cambio,unas manos cuidadas, con las uñas bonitas, limpias, aseadas… siempre abre puertas porque dice de ti que eres una persona aseada, cuidadosa, que se preocupa por mantener su higiene personal en perfectas condiciones.

Para algunos casos muy concretos y frecuentes en la mayoría de las personas, vamos a haceros unos pequeños tips, que os pueden servir de mucho para prevenir los problemas más frecuentes, la rotura de uñas, el amarillamiento, que crezcan más rápido y sanas, etc.

Ayuda para cuidar las uñas.

¿Qué hacer cuando las uñas empiezan a amarillear?

Lo primero que hay que pensar es que las uñas necesitan “respirar”.  Llevarlas mucho tiempo pintadas o con ciertos esmaltes de uñas que llevan componentes que pueden dejar las uñas amarillas, no ayuda. De hecho, sería adecuado dejar respirar las uñas un día a la semana o un par de veces cada quince días.

Si llevas las uñas artificiales y sueles llevarlas con geles o acrílicos, tu uñas pueden verse afectadas. Seguramente, si en alguna ocasión te has hecho este tipo manicura, habrás notado que a la larga, tus uñas están muy quebradizas, se rompen con facilidad, etc. Esto es debido a que la uña no respira. Por tanto, nunca tengas tus propias uñas sin respirar. Hazte la manicura acrílica, no hay problema, pero cada pocos meses, deja sin hacértelas para que tu uña natural, vuelva a crecer y se fortalezca un poco.

Otro problema que también se deriva del mismo problema, es cuando las uñas se empiezan a descamar o se rompen con muchísima facilidad.

La alimentación, hace mucho. Hay que comer de todo, la falta de nutrientes influye directamente en las uñas. De hecho, si tus uñas tienen muchas marquitas blancas, es síntoma claro, de que te falta calcio. Por tanto, si se te rompen continuamente, pregúntate si estás comiendo bien.

Si ya tienes las uñas con marquitas blancas, debes revisar que no te falten nutrientes. Acude al médico y hazte un chequeo o tomate capsulas de calcio y/o vitamina D. Pero en los alimentos, hay muchísimos nutrientes y vitaminas, sólo hay que saber qué alimentos hay que comer. Por ejemplo: come lácteos, quesos, leche, etc. Son una fuente de calcio. Comer carne y pescado y los frutos secos.

Realizar un masaje con aceite de oliva en las uñas y cutículas.

Un truco que puedes hacer en tu casa y no se supondrá un derroche económico, es aplicarte en todas las uñas y en la zona de las cutículas, un poco de aceite de oliva. Masajea las uñas y las cutículas y déjalo actuar diez minutos. Después retíralo y aplícate crema hidratante. No te las pintes y deja que respiren un par de días.

También, intenta aplicarte antes del esmalte de uñas que habitualmente utilices, un esmalte protector de las uñas que son transparente, pero las cuidan y las protegen de que el esmalte las amarille.

Lo mismo con cualquier otro tipo de esmalte para el cuidado de las uñas con el problema específico que cada una/o tenga. Ejemplo: fortificante, blanqueante, hidratante, etc.

Como truco natural y muy económico, se puede utilizar un ingrediente que todo o casi todo el mundo, puede tener en casa. El aceite de oliva es muy nutritivo y tiene múltiples nutrientes y vitaminas. Por eso, se puede utilizar un poquito de aceite de oliva, se aplica un poquito en cada uña, se masajea un poquito y déjalo que actúe un poquito. Después, retíratelo, lávatelo con agua y jabón, y aplícate un poco de crema hidratante. Notarás como en poco tiempo, las uñas las tienes más fuertes y la zona de las cutículas, menos secas y mucho más hidratadas.

Lima las uñas adecuadamente.

Parece algo sencillo y que se realiza sin problemas, pero la realidad es, que la mayoría de las personas lo hace mal y acarrea que las uñas se abran, se rompan y se hagan “capas”. Para evitarlo, hay que saber cómo se deben limar. Es importante, limarlas siempre en la misma dirección. Desde un extremo a otro, pero en la misma dirección. Desde un extremo a otro, pero en la misma dirección. No lleves nunca la lima hacia adelante y hacia atrás limándola porque de esa manera (un error muy frecuente), las uñas se romperán y se harán las fatídicas capas. Al poco, notarás que las uñas se te romperán con mucha facilidad, se quebrarán, se te romperán por las esquinas… un desastre. Para evitar que se te rompan y se te estropeen las uñas, límalas siempre bien.

 

Mediale

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